La sobrefertilización es un problema muy común entre los cultivadores novatos. Básicamente, podemos definir la sobrefertilización como un exceso en la aplicación de nutrientes que bloquea los procesos básicos y vitales de las plantas.

Este problema puede llevar a la muerte todo el cultivo, por tanto, hay que ser especialmente cuidadosos a la hora de aplicar productos para la nutrición, especialmente si se trata de productos químicos, mucho más potentes y agresivos para las plantas

Así que ya sabes, aplicar buenos nutrientes tendrá resultados inmejorables en las plantas y la cosecha final, tanto en la cantidad, como en la calidad. Pero si los aplicas en exceso y sin control, los efectos serán inversamente proporcionales a lo deseado, paralizándose el desarrollo de las plantas y echando a perder la cosecha.

¿A qué se debe la sobrefertilización?

La sobrefertilización se debe a que los fertilizantes aplicados en abundancia crean un exceso de sales tóxicas que se acumulan en el sustrato, bloqueando la absorción y asimilación de nutrientes por parte del sistema radicular y paralizando los procesos vitales de las plantas.

¿Cómo prevenir la sobrefertilización?

Controla siempre y de forma precisa las cantidades de fertilizantes que aplicas al cultivo.

Para asegurarte del correcto funcionamiento y evitar la sobrefertilización, aplica siempre un poco menos de lo que recomienda el fabricante y, si la planta se comporta bien, podéis ir aumentando la dosis poco a poco.

Otro factor determinante, además de medir bien las dosis, es controlar los niveles de  PH de la solución de riego, es decir, el agua y los fertilizantes. Para ello, solo necesitaras un medidor de PH y mantener siempre los parámetros dentro de lo establecido.

Debemos tener en cuenta que el ph es un parámetro que hace referencia a la capacidad de absorción y solubilidad de los nutrientes por parte de las plantas, y si el pH no se encuentra dentro de los valores predeterminados, las raíces serán incapaces de absorber y asimilar los nutrientes que les apliques. Por lo tanto al no poder asimilarse, dichos nutrientes se irán acumulando en el sustrato en forma de sales tóxicas, que aumentarán la acidez y bloquearán al sistema radicular. Si cultivas en maceta debes ser especialmente cuidadoso, ya que se concentra más todo en el medio y existen mayores posibilidades de sobrefertilización. En tierra madre se drenan más los nutrientes y se concentran en menor medida, reduciéndose las posibilidades de sobrefertilización.

¿Cómo reconocer la sobrefertilización?

A continuación, les enumeramos algunas de las principales características de un cultivo que sufre sobrefertilización.

  • Hojas dobladas hacia abajo en forma de garra
  • Aparición de quemaduras y tonalidades verdes muy oscuras.
  • Incapacidad de la planta para seguir desarrollándose con normalidad.

Crecimiento y floración

Si los excesos vienen provocados por un producto de crecimiento, la sobrefertilizacion será casi seguro por un exceso de nitrógeno, que es el nutriente que abunda en los productos de crecimiento. Si por el contrario, el producto es específico para la floración, lo más normal es que los problemas vengan causados por exceso de fósforo (P) o potasio (K).

Sobrefertilización según el nutriente

  • Nitrógeno: hojas excesivamente verdes, casi de color marrón, cobrizo o blancas. Al final se secan y se caen.
  • Potasio: difícil distinguirla de la carencia de magnesio, manganeso, zinc o hierro.
  • Calcio: la planta se marchita y aparecen carencias de potasio, magnesio, manganeso y hierro.
  • Magnesio: el exceso de Magnesio y es muy raro y suele ir acompañado de un bloqueo de calcio.
  • Hierro: es muy extraño y suele ir acompañado de carencia de fósforo, apareciendo manchas marrones en las hojas.
  • Boro: amarillamiento en las hojas y tallos, sequedad en las mismas hasta que se marchitan y caen. Muy común con tratamientos químicos anti plagas.
  • Zinc: el exceso de Zinc paraliza la absorción y asimilación de hierro y acaba con la planta en muy poco tiempo.
  • Manganeso: el crecimiento se ralentiza.
  • Cloro:  quemaduras en tallos y hojas, especialmente en los bordes estas.
  • Cobre: el exceso de cobre se traduce en carencia de hierro, clorosis, el sistema radicular se bloquea y la planta deja de desarrollarse.
  • Molibdeno: provoca carencia de hierro y cobre.
  • Fósforo: el exceso de fósforo produce carencia de calcio, magnesio, cobre, hierro y zinc.

Estas son algunas de las principales carencias, pero existen muchas más. Como haz podido comprobar, resulta muy difícil detectar una carencia concreta de algún nutriente. Además, muchas de ellas están relacionadas y pueden causar confusiones en el diagnóstico.

¿Cómo acabar con los excesos?

De todos modos, hay que señalar que los excesos no vienen provocados por nutrientes concretos ya que pocos cultivadores aplican los nutrientes por separado. Generalmente los excesos vienen provocados por una aplicación excesiva de un producto fertilizante concreto, así que, con reducir dicha dosis, acabaremos con los excesos.

Lavado de raíces, la solución a la sobrefertilización.

Si detectas sobrefertilización en tu cultivo, deja de aplicar cualquier fertilizante y realizá un buen lavado de raíces. Para ello, solo tendrás que regar las plantas con agua limpia y blanda, es decir, agua con un buen pH. Regando abundantemente filtrarás y retirarás los restos de sustrato y sales que se concentran en el sustrato y, si todo se hace como es debido, la planta volverá a desarrollarse con normalidad. Cuanto más rápido detectes el exceso y realices el lavado de raíces, más posibilidades tendrás de salvar la cosecha.

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