En la actualidad hacer esquejes es uno de los mejores métodos para mantener nuestras genéticas durante varios cultivos, el mercado nos ofrece varios tipos de hormonas de enraizamiento, pero ¿Cuál nos conviene utilizar dependiendo el tipo de sistema de propagación que tengamos?

Las hormonas que inducen el crecimiento de las raíces aceleran los procesos de la planta. Cuando el tallo de un esqueje desarrolla raíces, debe transformarse para pasar de producir células del tallo a elaborar células indiferenciadas y, finalmente, a fabricar células para la formación de raíces. Las hormonas de enraizamiento precipitan el desarrollo de las células indiferenciadas. Una vez indiferenciadas, las células se transforman rápidamente en células radiculares. Tres de las sustancias que estimulan el crecimiento de células indiferenciadas son el ácido 1-naftalenoacético (ANA), el ácido 3-indolbutirico (AIB) y el ácido 2, 4-diclorofenoxiacético (2,4 ADF). Las hormonas comerciales de enraizamiento contienen uno o dos o los tres ingredientes sintéticos mencionados, y suelen incluir un funguicida para ayudar a prevenir el Damping-off o mal de vivero.

Las hormonas de enraizamiento están disponibles en forma de líquido, gel o polvo. Las presentaciones liquidas y en gel penetran en los tallos uniformemente, y resultan más versátiles y consistentes. Las hormonas de enraizamiento en polvo se adhieren a los tallos de forma inconsistente, penetran débilmente, estimulan un crecimiento desigual de las raíces y producen un índice más bajo de supervivencia.

Las hormonas liquidas de enraizamiento pueden rebajarse a diferentes concentraciones. Prepara siempre la concentración más diluida, para esquejes tiernos. Aplicar sólo una vez cualquier hormona de enraizamiento que contenga AIB. Si se exceden de concentración o de duración, las aplicaciones con AIB dificultan la formación de raíces. Tan pronto como se cortan los esquejes, éstos comienzan a despachar hormonas de enraizamiento hacia la herida. Sin embargo, las hormonas no llegan con toda su fuerza hasta una semana después. Las hormonas artificiales de enraizamiento cubren esa necesidad hasta que las naturales toman el control. 
Sumerge los esquejes otra vez antes de plantarlos. Con un baño corto de 5 a 15 segundos, en soluciones de AIB y ANA con una concentración entre 500 y 20.000 ppm, los tallos absorben homogéneamente la hormona concentrada.

Las hormonas en gel son prácticas y fáciles de usar, pero no son solubles en agua. Una vez aplicado el gel se sujeta al tallo y permanece ahí durante más tiempo que el formato liquido o en polvo.
Los polvos de enraizamiento consisten en una mezcla de talco con AIB y/o ANA, y son más baratos que los productos en gel o líquidos. Para utilizarlos, impregna el extremo húmedo del esqueje en el polvo. Aplica una capa espesa y uniforme. Para evitar la contaminación, vierte una pequeña cantidad en un recipiente aparte y tira lo que sobre. Sacude el exceso de polvo con ligueros golpes o raspando el esqueje ligeramente; el exceso de hormonas puede dificultar el desarrollo de raíces. Haz un agujero más grande que el tallo en el medio de enraizamiento.  el agujero es demasiado pequeño, el polvo se desprenderá al insertar el esqueje.

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